Delicado sin ser frágil. Luminoso sin ser excesivo.
Las flores de naranjo emergen como un gesto silencioso de elegancia. Pequeñas constelaciones blancas que se despliegan en el espacio con precisión y ligereza, creando una atmósfera de refinada serenidad.
Su presencia tiene algo atemporal. No buscan llamar la atención, la reciben de forma natural.
Su composición se concibe como un objeto de exposición: proporciones equilibradas, movimiento sutil y un diseño orgánico que permite ligeras variaciones en la apertura de las ramas, creando mayor verticalidad o suavidad, según lo requiera el entorno.
Son ideales para mesas auxiliares, consolas, pasillos y espacios donde la vista se detiene. Una pieza que ilumina la habitación de forma sutil e inteligente.
Las flores de naranjo no ocupan espacio. Lo realzan.
Dimensiones
Tamaño S: 14 x 14 x 58 cm Tamaño L: 20 x 20 x 58 cm

























